La primera película de Star Wars que vi de pequeño fue El Retorno del Jedi. Justo antes de verla alguien me contó que al final Darth Vader se quitaba el casco y tenía la cara completamente desfigurada. Estuve toda la película muerto de miedo, temiendo ese momento.
Algunos años más tarde llevé a mi hermano pequeño a verla al cine de verano de nuestro pueblo. Me acordaba de aquello, pero no le conté nada para no asustarlo. Tampoco hizo falta: tuve que sacarlo de allí a los pocos minutos, acojonado por culpa de Bib Fortuna.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/